¿Has visto qué hora es?

Actualizado: feb 14



¿Te ha pasado que ves el reloj y justo son las 11:11?


Dicen por ahí que puedes pedir un deseo y éste será cumplido. Bueno, tampoco esperes que sea cumplido inmediatamente, como si viniera del genio de la lámpara maravillosa, pero digamos que el pedido ya está hecho y su entrega está en camino. Otras fuentes dicen que el 11:11 es un aviso de tus guías espirituales porque quieren enviarte un mensaje , una buena idea puede ser tomar unos minutos en silencio meditativo y sintonizar con qué información necesitas recibir en ese momento. ¿Será cierto todo esto?


Honestamente no lo sé. Pero, para mí el número 11 ha comenzado a tener un significado diferente. 


Retrocedamos en el tiempo…


Terminaba el verano en Lima y sentía que mis planes de boda andaban encaminados. Tanto la iglesia como el salón para la recepción habían sido reservados con un año de anticipación y mi vestido de novia ya había sido seleccionado, por lo que podía bajarle las revoluciones a mi estrés y pensé en que podría dedicar mi tiempo libre a hacer algo más. Algo creativo. Fue entonces cuando vi la publicidad de un nuevo taller de escritura creativa organizado por Machucabotones. Se llamaba “Mi primer libro”.


Se abrieron mis ojos y mi corazón comenzó a latir más fuerte de la emoción. Escribir un libro. En ese momento no tenía mucha idea sobre qué tema podría escribir, pero la idea de publicar me ilusionó un montón. Volví un poco a tierra cuando vi las fechas porque no me cuadraban con la agenda. Tenía un viaje programado a Chile, por lo que me perdería dos sesiones, pero incluso pensé que podría ponerme al día. El único problema que vi fue que la última fecha del taller coincidía con el día de mi boda. Mi lado perfeccionista me hizo guardar esta idea en el cajón del olvido. ¿Cómo iba a participar de un taller de diez sesiones y perderme tres?


Felizmente compartí esta idea con mi esposo. Fue él quien me animó a participar. Llevar este taller más adelante sería difícil -o mejor dicho imposible- dada mi inminente mudanza a Inglaterra hacia finales de año, así que ese era uno de esos momentos “ahora o nunca”. Fue entonces que les escribí a César y Leslie para consultarles y les hice saber de mi entusiasmo y compromiso al respecto de este maravilloso proyecto. Y me dijeron que sí.


En la primera sesión conocí a mis compañeros de clase, quienes serían los coautores del que sería el primer libro editado por Machucabotones. Éramos once entusiastas personas de distintas edades, profesiones y orígenes. Todos con una historia distinta que contar. Todos trabajaríamos duro durante los próximos meses para poder entregar un texto de calidad. Uno que mereciera formar parte de un libro.


Conforme fueron pasando las semanas me costaba mucho darle forma a mi texto. Miraba la pantalla de la computadora y no podía escribir. Prefería hacer cualquier otra cosa antes que escribir. Es que se me hacía difícil conectar con momentos de mi vida que habían sido tan dolorosos y los tenía guardados en lugares secretos de mi alma. Pero quería escribir sobre eso. Quería contar cómo había dejado de ser yo misma y con ciertos trazos de ficción. ¿Cómo podía hacerlo si estaba planeando amorosamente una boda? Estaba en uno de los mejores momentos de mi vida y escribir este relato me obligaba a retroceder en el tiempo y recordar. Compartí esta sensación en clase con lágrimas en los ojos y me sentí sostenida por el grupo. Seguí escribiendo hasta que finalmente entregué mi texto. Era inicios de agosto. Ya podía comenzar a pensar en mi mudanza.


Siendo honesta pasaron un par de meses hasta que pude volver a tocar mi texto. Estaba agotada. Muchos dicen que una llega a hastiarse de él. Uno lo lee tanto que ya le encuentra todos los defectos. Pero mi vibra era otra. Ya estaba en Inglaterra y el cambio de escenario me ayudó a atender las observaciones y preguntas de mis editores. Me sentía más segura y cómoda de escribir.

En paralelo discutíamos con el grupo el título de nuestro libro. No fue tarea sencilla. Al ser once autores, una de las opciones fue 11:11 u once y once, pero no queríamos que se pensara que era un libro de naturaleza espiritual o de autoayuda. Tuvimos varias lluvias de ideas, encuestas y votaciones hasta que resultó ganador: “Once veces tú – Relatos peruanos que tocan fibras”.

Escribir. Transformar mis ideas en oraciones, las que se transformaron en párrafos. Párrafos que se transformaron en páginas. Páginas que se transformaron en un texto. Se llama “Pérdida de identidad” y lo puedes encontrar en el libro “Once veces tú”.


¿Has visto que hora es? Pues ya es hora de que presentemos el libro a la sociedad. “Once veces tú” será presentado este jueves 21 de noviembre a las 7pm en la Biblioteca del Museo Metropolitano de Lima. Lamentablemente no podré estar ahí físicamente, pero sí lo estaré de corazón. Si estás en Lima y tienes la oportunidad de ir, quedas cordialmente invitado.


¿Te animas a escribir y no sabes por dónde empezar o quieres un empujoncito? Aquí te dejo los links a un par de posts que podrían ayudarte: ¿Cómo fue mi experiencia en Machucabotones? y Escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo… ¿por dónde empezamos?


¡Buen inicio de semana!

Un abrazo virtual,

Piliri



“Abro mis párpados, obligándome a volver a una realidad en la que ya no quiero vivir. Estoy sola. Despertar lo hace verdadero. Despertar me duele mucho, y ya no me quiero sentir así. Estoy agotada.”

Pérdida de identidad – Pilar Rivera


Del blog de Pilar https://piliri.com/2019/11/17/has-visto-que-hora-es/

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