#Concurso: CUARENTA DÍAS Y CUARENTA NOCHES


★ RELATO PARTICIPANTE DEL CONCURSO «RELATOS DE LA CUARENTENA» ★


Imagen: Pixabay

INDICACIÓN AL LECTOR: Publicamos los relatos sin editar, tal y como los recibimos. Puedes votar haciendo clic en el corazón que se encuentra al final de esta página.



1.


Vi a Beatriz hace unos días y nos abrazamos un montón al despedirnos. Fue algo dulcísimo. Ahora que lo pienso, tuvo fuertes aires de premonición digna de algún balbuceante personaje que tiene cinco minutos en televisión para hablar del futuro de un famoso huevón. Hoy me enteré que no podré verla de nuevo durante un tiempo porque Vizcarra ha declarado cuarenta y esa huevada por el Covid. Chinos de mierda. Y pensar que hace dos meses bromeábamos con eso cada que alguno estornudaba o tosía, yo que sé.



3.


Mi mamá me ha dicho que sea paciente, que todo esto se pasará al toque.



5.


Hemos hablado por videollamada y es inevitable enternecerme mucho con eso. Me emociona, simplemente. También hemos conversado así con nuestro grupo de amigos de la universidad. Paramos jugando cartas online. A mal tiempo, buenas cartas, pensé.



6.


No dejo de extrañarme. Creo que en esta cuarentena hemos comido mucho mejor que como solíamos hacer. Tal vez porque una semana antes de que Vizcarra hablara, mis viejos fueron a comprar comida y cosas de salud y eso. No sé. Lo que sí reconozco es que hay más arroz, más carne, papa, tomate, etc. Me apena ver a muchísima gente que está prácticamente obligada a salir —muchos no son conscientes de sus privilegios—. Pero hasta para los actos solidarios uno se expone. Triste.



10.


¿Les he dicho ya que esto me está afectando emocionalmente? Me siento más frágil, más violento, más reprimido, me siento mucho menos que antes: me siento más menos. Me enojo por cualquier huevada, no lloro pero cómo quisiera. Quisiera, no sé, poder salir y correr, a donde sea. Ir a ver a Beatriz, abrazarla, ahogarla con besos extemporáneos y más, pero el Gran Hermano me observa.



13.


Ya van casi dos semanas y lo único que he hecho es engordar, dejarme crecer un bigote de mierda y escuchar música. Últimamente mi vida se resume en The Doors, Luis Alberto Spinetta y música de los sesentas y setentas, a la cual me incliné tras leer un libro de Fuguet y ver la más reciente obra de Tarantino. Fui a verla con mi mamá y no le gustó. Ay, Augusto, qué aburrida, me dijo. No entendí por qué le daban tantas vueltas a todo, y encima era larguísima.



16.


VEN A MÍ CON TU DULCE LUZ, ALMA DE DIAMANTE.



19.


Me jode MUCHO que mi viejo salga cada dos días o así. Que tiene que caminar, dice. Que no joda, pes. Cuando se enferme o contagie al resto, ahí va a ver. Tamare’.



23.


Mi bigote parece una gran paja mal acomodada. Hablando de paja, creo que mi brazo derecho ahora pesa el doble que el izquierdo jajaja. Qué pena. Creo, también, que esta pandemia fue un arma de doble filo para algunas empresas. No digo para el capitalismo, porque esa huevada la repiten los rojos. Me refiero a que PornHub está haciendo su agosto y también Netflix. Ni hablar de los mercados que le han metido una inflación aprista a todo. Qué será de mi querida Salamanca cuando vuelva a caminar sus calles. Seguramente el alcalde habrá recapacitado y bautizará la zona como República Bolivariana de Salamanca. Ojo, no me quejo.



24.


Mi vieja me sigue diciendo que tenga paciencia, porque Dios dice que a los pacientes…



25.


Sigo pensando en Beatriz. Recuerdo cómo ella se preocupaba por mi estómago y se enojaba cada que le decía que estaba comiendo salchipapa, pero no sé cómo acabábamos comiendo juntos. Ay. Algo que en apariencia es bobo, pero de alguna manera marca las personalidades de ambos es cómo yo me desvivo (y vivo) por la Inca Kola y ella da su vida y las seis siguientes por una botella gélida de Coca-Cola. Pero le aprendí a agarrar el gusto. Carajo, todo esto es como el poema del siempre pop Frank O’Hara: Tomar una coca-cola contigo. Eso es lo único que quiero, si algún día lees esto.



28.


COME ON, COME ON, COME ON, COME ON, NOW TOUCH ME BABE. CAN’T YOU SEE THAT I AM NOT AFRAID?



29.


Muchos no me creerán, pero Spinetta fue más grande que Cerati. Solo que Gustavo tuvo a su suerte mayor fama. Ambos eran genios, sí. Pero el Flaco, carajo; qué animal.



31.


Un mes, concha de su madre. Un mes entero metido en este hueco. No aguanto.



32.


Estoy asustado, ayer tosí como mierda.



33.


Me imagino que cuando Jesús estaba en el desierto se cagaba de hambre. Obviamente el Diablo, como era vivo, le ofreció comida. Le habrá dicho oe barbón, mira este lomito saltado. Y Jesús con su animosidad conocida ni caso le habrá hecho. Imagínate, no comer un lomo. Eso desmiente la frase esa de “Dios es peruano”.



34.


Mi hermana me ha dicho que me bañe, que huelo a mierda.



35.


Todos nos despertamos de madrugada porque mi mamá estaba llorando. Ahorita debe estar en la clínica con mi viejo. Puta madre, carajo. Ahora qué hago. Qué hago, qué hago, qué hago.



37.


Hoy mi vieja ya no me ha dicho que sea paciente. Mañana tampoco lo hará. Ni pasado. Y así.



40.


No es que me haya recuperado de lo de mi mamá, pero algo más ha cruzado mi agónica mente: me he estado sintiendo mal y no por lo que creen. Me cuesta respirar…



41.


Puta madre. Estaba escribiendo esto porque vi un concurso de cuentos o algo así y acabo de escupir una flema amarillenta. Tengo que decirle a mi viejo.



42.


:(



43.


Me han puesto un respirador. Creo que ya no podré escribir más. Quizá hoy es el d--



Autor: Hugo Vegas.



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