#Concurso: YA NO SOMOS LOS MISMOS


★ RELATO PARTICIPANTE DEL CONCURSO «RELATOS DE LA CUARENTENA» ★


Imagen: Pixabay

INDICACIÓN AL LECTOR: Publicamos los relatos sin editar, tal y como los recibimos. Puedes votar haciendo clic en el corazón que se encuentra al final de esta página.



Es el día 34, y hoy después de mucho tiempo ha sido mi día de suerte.


Por la tarde he ido a hacer las compras del mes a UNO, me he puesto los audífonos al salir de casa y he sintonizado mi radio favorita en el celular, en uno de esos instantes en los que iba a mitad de camino ha sonado mi canción favorita y le he puesto todo el volumen posible a la emisora, como retando a mi otitis crónica, hacía mucho tiempo que no tenía la suerte de poner el dial y que suene mi canción favorita. Hacia un tiempo precioso, la calle estaba casi vacía, el sol en toda su efervescencia y mis ganas de cantar a tope. Hace días que no me sentía feliz por oír una canción, sobre todo por oírla en la FM, hay que estar muy de suerte para encenderla y que suene tu canción. No me recuerdo más feliz desde que empezó la cuarentena.


He atravesado por distintos estados de ánimo estos días, creo que todos en casa. Hay días en que nos estresamos, por eso procuramos solo oír el mensaje presidencial y seguidamente ocuparnos en nuestras cosas y actividades comunes. Hemos agotado los juegos de mesa como el ludo, monopolio, casinos, que al comienzo nos resultaban sumamente entretenidos y ahora ni con apuesta los jugamos. Ya ordenamos todo lo que había por ordenar, removimos toda la casa y cambiamos de posición los muebles, también preparamos comidas diferentes y postres, y aprendimos algunas cosas de manera independiente, como crear un Access Point de wifi, que es similar a un repetidor de señal wifi. Esto lo aprendí el domingo gracias a un video en YouTube, me demore casi toda la mañana y parte de la tarde, pero lo logre después de un par de intentos fallidos. A veces, se me da bien eso de la tecnología. Todo el domingo estuve como niña chiquita con juguete nuevo, diciéndole a todo el que me decía no se puede hacer eso, “en tu cara …”, eso me puso feliz.


Este último fin de semana me he sentido tan eufórica, que he estado repitiendo en voz alta - ¡Necesito amor! - mis hermanas me han dicho que ya queme, que estoy loca, posteriormente se han reído de mí, más luego yo en mi cuarto a solas lo he interiorizado con mucho recelo y he caído en cuenta que es lo segundo más cierto y sincero que he dicho durante estos 34 días. Lo primero, lo dije hace dos viernes, mientras conversaba por WhatsApp con José, en plena madrugada. Yo estaba viendo una película, mientras él miraba Fox sport, cuando seguidamente de unas palabras introductorias me pregunto: y tú, ¿por qué no puedes dormir? ¿o quieres que te hagan dormir?, con unas caritas de broma; a lo que yo respondí con mucha sinceridad: “me gustaría muchísimo, la verdad” Se muy bien porque le respondí aquello, aunque a veces quiera engañarme diciendo que no, o disfrazándolo por algún impulso. Después de todo a quien no le gustaría que le hicieran mimos y lo abrazaran antes de dormir, eso último fue la forma en que le respondí a su tercera pregunta - ¿y cómo te gustaría? A él le pareció tierno, y a mí me pareció muy sincero de mi parte sobre todo genuino. Estoy casi segura de que estos son los efectos de la cuarentena, por lo menos así se lo he dicho a Laura mientras se lo contaba ayer por WhatsApp, agregando también, que después de ese día no deja de rondarme por la cabeza la idea de intentarlo, a lo que ella me ha respondido con muchos jajajajaja y otras cosas más que no considero pertinentes mencionar por ahora.


Ir por libre no es del todo positivo, por lo menos no en cuarentena. Así lo he interiorizado yo en estos días que he tenido muchas ganas de sentirme acompañada, y de otra forma sabes, algo que no tenga que ver con un vínculo amical o familiar, ni que trastabille con lo efímero o de momento. Se lo mencionaré a mi psicóloga apenas retome la terapia.


No lo digo mucho, pero antes de la cuarentena llevaba un poco más de tres meses yendo a terapia, tengo un par de temas que resolver, en los cuales estoy poniendo mucho de mi parte por superar, aún no he salido de eso, pero en algún momento lo haré, mientras tengo que vivir mis procesos y no pedir más. Sueno muy optimista, pero me cuesta muchísimo y el encierro no me está ayudando del todo, hay días en que no puedo detener a mi mente, o que tengo mucha energía que no sé que hacer con ella, y estoy inquieta; aunque por fuera se me vea muy tranquila. Si yo misma me contara esta historia hace un año, no me lo creería, pero ahora todo me grita y por momentos se me complica. Lo positivo es que esto me ha puesto más empática y ahora me permito ser sensible, o por lo menos lo intento.


Por eso creo que cuando le he dicho a José que me gustaría que me abrazaran e hicieran mimos lo he dicho de verdad, lo he dicho por qué me lo he permitido. Tengo ganas de decírselo a mi psicóloga, y también tengo ganas de decirle que estoy un poco alerta con el futuro y todo lo que tengo que replantear para cuando termine todo esto.


De momento quiero repetir la canción que escuche hoy en la radio y regar mis plantas mientras pienso en Miguel, en cómo no quiero olvidar su rostro y en mis infinitas ganas de contarle que papá esta haciendo un gallinero en la azotea de la casa, cerca al lugar de donde están ubicadas mis plantas, y como todas estas cosas le gustarían mucho a él donde este, y como me gustan mucho a mí



Autora: Alexandra Elías Alburqueque.



Si te gustó este texto, compártelo en tus redes usando los iconos de abajo.

1,077 vistas

Diseño de la web: Machucabotones 2020

MACHUCABOTONES SAC

buen retiro 158, Surco

Lima 33, Perú

Conecta con nosotros:

miniyt.png
minifb.png
miniig.png

Páginas relacionadas con Machucabotones:

entrelibros.png
lcc.PNG

Informes sobre cursos:

hola@machucabotones.com

Informes sobre talleres in house:

centro@machucabotones.com 

Teléfonos:

(051)6937690 / 978224136