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A pesar de todo, la vida sigue y todo continúa como si nada

  • hace 13 horas
  • 4 Min. de lectura

RELATO PARTICIPANTE DEL CONCURSO «A PESAR DE TODO»



Nota para el lector: Publicamos los relatos sin editar, tal y como los recibimos. Vota haciendo clic en el corazón que se encuentra al final de esta página.



A A pesar de todo, la vida sigue y todo continúa como si nada. Pero es curioso cómo ocurre todo, cómo pasan los detalles y cómo son recibidos, porque las cosas sencillas pasan sin interés; a nadie le importan y todos siguen como si nada, como si la lluvia no mojara, el sol no calentara y el viento no agitara.


Son cosas sencillas, como caminar y respirar, que a veces olvidamos que podemos hacer por el simple hecho de vivir en la rutina. Pero, claro, las cosas impresionantes no pasan tan desapercibidas: son más obvias, más fáciles de conocer y recordar, porque desencajan de lo “normal”, de la rutina. Cosas como una noticia, una publicación o algo que se llevaba esperando por mucho tiempo, como una película.


Pero eso no está mal, solo… ¿y lo pequeño y sencillo dónde queda?


Creo que últimamente nos hemos perdido a nosotros mismos, ya que ahora lo importante es lo demás: el trabajo, el dinero, la fama, las opiniones, las deudas… ¿y la felicidad dónde queda? Opacada por todo eso. Ya nadie quiere silencio o paz; eso ahora es raro, no aceptado. Y sin darnos cuenta nos perdemos en el bullicio, en la multitud, en lo que solo es una moda y luego deja de serlo, quedando olvidado. Así seguimos en ese bucle de cosas momentáneas que nunca llenan el vacío de cada uno.


A pesar de todo eso, hay gente que afirma ser feliz viviendo así. Pero por algo no todos somos iguales. Hay gente que trata de vivir así y se vuelve infeliz, porque es solo un momento y luego no hay nada. Tal vez por eso, a veces, las personas cometen actos provocados por la necesidad de sentir algo o demostrarlo, lo que genera violencia y problemas.

Aunque no todo tiene que ser perfecto: el bien no puede existir sin el mal, la oscuridad no puede existir sin la luz. Pero entre esos dos extremos hay un intermedio que no es negro ni blanco, es gris. Y para existir este necesita de los otros dos. A lo que quiero llegar es que la vida no es solo un extremo u otro, es vivir en el intermedio, balanceándose constantemente entre cada uno.


Porque el balance exacto no se consigue en vida: somos seres humanos y tenemos emociones cambiantes. Por eso no es vivir solo de las cosas sencillas ni de las extravagantes, sino disfrutar cada momento como si fuera el último. No sabemos si muramos ese día y tal vez no hayamos vivido lo que queríamos ni hecho lo que deseábamos.


Por eso, hay que gozar cada cosa, por pequeña que sea, y vivir los momentos con calma y felicidad, sin rutina ni reglas, solo un ser efímero gozando su vida. Así sea aburrido para otros, mientras tú lo disfrutes, está bien. Es lo mejor para ti y para lo que deseas hacer con tu vida.


Lo que quiero decir es que la vida vale, y como vale, hay que vivirla. En cualquier momento, cuando menos lo pensemos, moriremos, y debería ser algo bonito, no trágico. Cada persona decide cómo vivir y qué hacer con su vida. Solo hay que tratar de no vivir de lo pasajero, sino de lo que sabes que vale la pena.


Porque en un mundo donde todos se han perdido, cualquiera sigue la primera luz que encuentra, y esa luz tal vez no es la correcta. Cada uno debe crear su propia luz y brillar como quiera; por eso todos somos diferentes.


A pesar de todo lo que ofrece el mundo, hay que buscar un lugar o algo que sea único para cada persona, donde la sinceridad salga de manera fácil y sencilla. Somos seres humanos a los que las cosas materiales y la basura nos han cegado la mente; nos han bloqueado de admirar cosas que no pasan siempre, como un atardecer, una lluvia, un amanecer, un bosque, una playa…


Lugares que están con nosotros, pero que hemos normalizado tanto que olvidamos lo bellos que pueden llegar a ser. Pero eso se puede recuperar. El alma perdida se puede recuperar con procesos de alejamiento del mundo, compartiendo más con tus seres queridos, viviendo un poco más y dando lo mejor de ti cada día.


Desaparecer un poco y tomar tu tiempo no está mal. Nadie es malo por decisión; cada persona decide cómo llevar su vida, y eso no está mal. Mientras las personas sean felices a su manera, está bien.


Ser diferente no es malo, y la calma tampoco. Y aunque el dolor a veces parece acabar con uno, siempre hay salida, porque siempre queremos volver a donde fuimos felices. Pero olvidamos que vivir es estar ahora, es estar aquí. A veces vivimos de nostalgia o guardamos rencor que no nos lleva a ninguna parte, porque odiar afecta al que odia, no al odiado.


La nostalgia nos hace vivir en un pasado que nunca volverá. Y para eso se llora: se llora por lo vivido, lo imaginado, lo soñado, lo sufrido, lo pasado y lo que vendrá. Y no está mal hacerlo; es una forma de desahogarse y no cargar con las cosas, porque con el tiempo se vuelven pesadas.


La pena del alma se debe curar, por eso hay que llorar y aceptar. Pero no todo es dolor: también hay felicidad, que en exceso ciega un poco y nos hace soñar. Se vive igual que el dolor, solo que no hay lágrimas, hay risas y amor.


Amor de saber que se puede confiar sin un puñal tras la espalda, de ver el alma y no los ojos. Y aunque a veces cueste ser feliz, nadie tiene derecho a acabar con nuestra calma.


A pesar de todo, me queda más por escribir, porque mi historia no ha acabado. Tengo más que decir y expresar, más historias que conocer. Puedo seguir mejorando para mi beneficio, no para los demás. Seguiré construyendo mi vida y dando lo mejor de mí.


Y aunque me equivoque y haga las cosas mal, puedo levantarme y seguir, porque si hay esperanza, voluntad y una mente abierta, todo es posible. Si las cosas sencillas logran verse, puedo lograr lo que quiero.


A pesar de todo, rendirse nunca será la solución.



Autora: Kelly Yoana Tello Hoyos.



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10 comentarios


Excelente, felicitaciones
hace 6 horas

Excelente, feliciaciones

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Invitado
hace 8 horas

Felicidades Salomé, excelente relato

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Invitado
hace 8 horas

Excelente!!

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Taliana Sofía Trujillo
hace 8 horas

Excelente Relato Salomé. Dios te Bendiga

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Invitado
hace 9 horas

Hermoso prima

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