#Concurso: ASALTO DE AMOR EN CUARENTENA


★ RELATO PARTICIPANTE DEL CONCURSO «RELATOS DE LA CUARENTENA» ★


Imagen: Google Images

INDICACIÓN AL LECTOR: Publicamos los relatos sin editar, tal y como los recibimos. Puedes votar haciendo clic en el corazón que se encuentra al final de esta página.



El amor es el antídoto para cualquier mal y en una cuarentena es lo que más necesitamos. Es por eso que la creatividad jugó un papel importante al vernos expuestos en requeridas distancias. Mi casa y la suya se volvieron dos continentes y nuestros besos y abrazos barcos anclados en puerto. Un océano nos dividía y el primer año se asomaba haciéndonos entrar en melancolía por ver como el plan de celebración se evaporaba por las medidas presentes.


El primer año, no el más ni menos especial; pero uno que llegó a pesar de las tormentas, de esas idas y venidas en toda relación que ameritan un gran motivo para empezar la superación. Por tal razón, reservé una mesa en un restaurante miraflorino para tener una cena romántica en un intento por consolidar el romance; sin embargo, las normas establecidas nos quitaron esa ilusión.

Pero, ¿Qué puede detener a dos jóvenes enamorados?


Todo empezó muy temprano, mis altos niveles de romanticismo innato promulgaron una rebelión en el cerebro, quien junto al corazón, manifestaron el deseo de desarrollar una actividad sublime y bonita por tal motivo especial sin dejar de lado el respeto hacia la autoridad y lo establecido por el estado.


No le envié el típico mensaje de ‘buenos días, corazón’ para crear una atmósfera de incertidumbre, fui al mercado sin tener que colocarme la peluca de la abuela porque el día era asignado para hombres y para no confundir culantro con perejil descargué dos imágenes para diferenciarlos haciendo el ridículo ante la casera compartiendo sonrisas debajo de la mascarilla.


Revisé unas recetas en línea, tanto youtuber impartiendo nociones culinarias nunca antes fue tan bienaventurado; pero resolví seguir un instinto que me decía: No te aventures a lo que no sabes porque puede salir un desastre, mejor prepara algo que conoces y le guste.


Esa idea me asaltó en pleno mercado abarrotado de muchachos con delantal y bolso colgando de los hombros manteniendo estrictamente su distancia.

¡Fideos con salsa de tomate! Pensé y sonreí emocionado. Cogí el celular entrando al WhatsApp y la vi en línea con ganas de escribirle; pero todavía no debía hacerlo.


Compré velas de color rojo navideño porque no había otras y un ramo de flores donde una señora de la misma edad que Matusalén cuyas rosas no exportadas estaban tan divinas como baratas, precisas para adornar la mesa.


—Joven, estas rosas salieron del mismísimo Edén, tiene suerte de hallarlas ahora, porque luego se irán a la China— dijo con humor.


Me sentí Pedrito Infante caminando hacia mi casa con el ramo de rosas y el bolso con los productos de mercado. Mi mamá me puso ese apodo al verme llegar.


En casa, dejé las cosas a un lado y le mandé un mensaje: Hola amor, ¡Feliz aniversario! Qué pena que no la pasemos juntos.


—Feliz aniversario, precioso. Descuida, en unas semanas nos volveremos a abrazar— respondió con un stickers de rostro sonriente con ojos estrambóticos en forma de corazón.


Le dije a mi mamá que me ayudara entregándome una dosis de su magia gastronómica. Accedió gustosa porque escucha a Camilo Sesto todas las tardes sentada en el sillón y con los brazos al aire mientras canta con emoción y suelta suspiros que acaban en sonrisas.


Heredé su romanticismo; pero no su don culinario.


Acomodé la mesa, el tiempo pasaba rápido, es veloz cuando te entretienes a diferencia de ayer que se hizo tedioso y lento.


Coloqué velas, los platos finos del escaparate de la sala vieron la luz incluyendo dos cubiertos de plata ante la mirada anonada de mi madre, quien seguramente se llenaba la cabeza de preguntas a las que luego de adornar di respuesta con sencillez.


—Ma’ voy a preparar una cena romántica para Mariana porque hoy cumplimos un año— le dije con una sonrisa.


—Pero, hijo, ¿Cómo van a cenar juntos si estamos en cuarentena? —Respondió con toda la lógica del mundo.


Le guiñé el ojo con una pícara sonrisa.


Y lo entendió por completo.


Las madres suelen leernos la mente y también los gestos.


Antes de introducirme en un largo baño de agua caliente para intentar contrarrestar al virus que se quizá se introdujo, alisté mi traje de graduación pulcro y planchado, usado solo una vez durante noventa minutos y le robé el perfume a mi padre, ese que esconde en el cajón de calcetas.


Una vez vestido descendí ante la mirada atónica de mi vieja, quien me vio sintiéndose orgullosa y a la vez sonriente llenándome de halagos veloces a los que adhería caricias en las mejillas en señal de ternura.


—Señor, la comida está lista— me dijo sintiéndose parte del plan.


Yo solo había preparado la salsa, el tiempo no me daba aunque al inicio pensé que podría lograrlo.


Con la mesa decorada, la música de Camilo Sesto a medio volumen, el atuendo correcto y sentado en la esquina puse el celular con aplicación Zoom y la observé excesivamente guapa con un vestido celeste que le quedaba a medida de su inexacta figura y sonriendo teniendo en frente a un platillo de Lomo saltado, mi favorito junto a una copa de vino idéntico al mío.


—Feliz aniversario, amor. Lejos, pero juntos. Distanciados pero viéndonos. La idea siempre es pasarla bien—le dije con una sonrisa enamorada.


—Feliz aniversario, precioso. No hay distancia que nos divida porque la creatividad nos entrelaza— respondió.


Y besamos la cámara en un acto curioso, sublime, algo bobo, pero lindo.

Nota: Espero que el siguiente año podamos asistir a la reserva que nos han postergado.


El cuento fue relatado desde la perspectiva de mi novio, quien me contó su parte de la vivencia y quise compartirla al ser simpática.


Fin



Autora: Elizabeth Otoya Chirinos.



Si te gustó este texto, compártelo en tus redes usando los iconos de abajo.

Diseño de la web: Machucabotones 2020

MACHUCABOTONES SAC

buen retiro 158, Surco

Lima 33, Perú

Conecta con nosotros:

miniyt.png
minifb.png
miniig.png

Informes sobre cursos:

hola@machucabotones.com

Informes sobre talleres in house:

centro@machucabotones.com 

Páginas relacionadas con Machucabotones:

Teléfono:

978224136

entrelibros.png
lcc.PNG