DÍA 10: “Voy a apuntar estos pensamientos ridículos”
- Machucabotones

- 8 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Esta es una transcripción de los 12 emails que fueron enviados a nuestra lista de correo entre enero y febrero de 2024. Próximamente Machucabotones publicará un libro basado en estos emails.

Esta es la entrega número 10 de estos PENSAMIENTOS. Terminaremos esta temporada el viernes, con el pensamiento número 12.
¿Qué beneficios me traerá leer estos emails?
Las ideas con las que trabajaremos ayudarán a enfocarte de una forma que convendrá a tus intereses, facilitando tu vida creadora.
PENSAMIENTO DE HOY:
“Voy a apuntar estos pensamientos ridículos”
Necesitas una dosis de descontrol para crear, querido estudiante, pero a veces el descontrol te asusta. ¿Cómo podría ser de otra forma, si toda la vida te han dicho que tienes que controlarte? ¡Quién sabe qué monstruos encontrarás cuando escribas! Mejor no entregarte completamente. Mejor crear dentro de márgenes seguros, mejor no apuntar estos pensamientos ridículos: no vaya a ser que los demás se rían, no vaya a ser que los demás se asusten.
Mejor corregir.
Mejor borrar.
(Y sin embargo esa es precisamente la belleza de escribir: que aunque nadie te lo haya pedido, aunque nadie lo espere, te alces tú en medio de la gente y digas “¡Escuchen todos, lean todos, he aquí algo que se me ha ocurrido y que me parece importante!”).
Tal vez, querido estudiante, sentirse bloqueado es no saber cómo entregarse uno mismo a la creación, tener miedo de dar ese salto de fe. Porque crear es entregarte, y entregarte es renunciar al control. Es dejarte llevar por la corriente, como si estuvieras entrando en un río… Y el río eres tú.
Pero el río nunca ofrece garantías. Sus aguas pueden volverse turbulentas. Nunca sabes exactamente adónde te lleva, y parece mejor la seguridad de la orilla.
Generalmente escribimos solo los pensamientos que ha seleccionado y aprobado nuestro crítico interno, y eso es un error. Es un error crear y juzgar al mismo tiempo. La próxima vez que te sientes a escribir (¿ya te sientas a escribir, querido estudiante?) apúntalo todo, incluido lo que te parezca ridículo, porque el hecho de que te parezca ridículo indica que allí hay rareza. Y ya sabes que tu camino en el arte es hacia la rareza, es decir, hacia lo más singular de ti.
“Habla de tu aldea y serás universal” escribió Tolstoi.
Háblame de tus particularidades y rarezas, que allí se encontrará representada la humanidad entera.
Por eso los extremos siempre se tocan. Porque así como de lo singular nace lo universal, de lo ridículo nace lo sublime. Lo que antes era considerado sublime, hoy es considerado ridículo y viceversa. Ideas de las que inicialmente se rieron otras personas hacen avanzar hoy al mundo.
Para alcanzar lo extraordinario, debemos empezar en lo ordinario.
Quien quiera llegar a lo sublime, deberá conocer lo ridículo. Es evidente.
Recuerda siempre que tu tarea inicial no es juzgar, solo poner las palabras. Luego sabrás que sirve y qué no, qué necesita madurar y qué se encuentra listo para la cosecha. Acostúmbrate a apuntar todo lo que cruza tu mente y a dejarlo reposar unos días o unas semanas: luego leerás lo que escribiste con ojos nuevos, y comprobarás que en eso que encontrabas ridículo hay siempre trazas de lo sublime.
Ejercicio para hoy
Hoy vas a prestar atención a tu desenvolvimiento desde que te levantas. Cada vez que puedas, pregúntate lo siguiente: ¿si escribiera un cuento sobre mi día, qué partes no incluiría por aburridas o intrascendentes o ridículas (etc.)? Concentra tu atención especialmente en aquellas partes de tu día y trata de observar cómo te desenvuelves. Obsérvate con atención. Descubre si detrás de esta aparente intrascendencia puedes ver algo más profundo. ¿Es así? ¿Qué puedes señalar?
Consigna de escritura para hoy (tiempo: el que desees)
Escribe sin detenerte a partir de lo primero que se te ocurra hasta que se termine el tiempo. Completa la siguiente oración y continúa:
A veces se me ocurren estas tonterías que no sirven para nada como

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