DÍA 6: “Solo yo veo esto”
- Machucabotones

- 8 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Esta es una transcripción de los 12 emails que fueron enviados a nuestra lista de correo entre enero y febrero de 2024. Próximamente Machucabotones publicará un libro basado en estos emails.

Hola, querido estudiante.
Hoy concluimos la segunda semana de estos PENSAMIENTOS. ¡El tiempo vuela! Siéntete libre de reenviar este email a quien pueda necesitarlo.
¿Por qué envían estos mensajes?
El mundo vive una crisis de salud mental, que se extremó luego de la pandemia. Queremos mitigarla empoderando a las personas en escritura, esa gran herramienta para la paz interior. Las contradicciones en el mundo se agudizarán en los próximos años y será importante para todos mantenernos humanos.
¿Qué beneficios me traerá leer estos emails?
Las ideas con las que trabajaremos ayudarán a enfocar tu vida de una forma que convendrá a tus intereses, facilitando tu vida creadora.
PENSAMIENTO DE HOY:
“Solo yo veo esto”
¿Acaso no ha sido así siempre, querido estudiante? ¿Acaso no te identificaron desde la infancia como especialista en algo?
Piénsalo. Si no lo hizo alguno de tus padres o parientes, lo hiciste tú. Tal vez nunca le pusiste nombre a esa manera de ser tan propia de ti, pero tenías tu marca de fábrica.
Y actuabas de acuerdo con tu marca.
En tu infancia, siempre una partecita de la realidad caía dentro del alcance de tu radar. Siempre había algo que te fascinaba especialmente a ti... Algo que para los demás no tenía importancia. Eras especialista en una cosa, en muchas cosas.
Tenías un mundo. Tu mundo. Y no te importaba lo que otros pensaran de él.
Como sabes, la vida te empuja en una dirección y de pronto tienes miedo de que te señalen, y quieres pertenecer, quieres que te quieran, quieres que te admiren, y empiezas a gustar de lo que otros gustan, a pensar como todos piensan, a ver lo que todos ven… Dejas de enfocar tu atención en tus especialidades. Dejas de crear con tu atención.
Porque la atención crea. En tu infancia lo sabías.
En tu infancia veías las infinitas posibilidades de juego que hay en cualquier ramita, en cualquier piedra. Sabías que, usando adecuadamente tu atención, todo puede convertirse en todo.
Cuando somos niños jugamos, y jugar es crear.
El niño juega por el placer de jugar. No piensa en las consecuencias. Es un maestro en el arte del juego.
El niño es especialista en una cosa, en muchísimas cosas. Su atención es profunda, porque el mundo le causa asombro.
A ese niño o niña que vive dentro de ti… ¿qué tanto lo has dejado ser en todos estos años?
¿Lo dejas ser? ¿Se expresa a través de ti? ¿O acusas a ese niño de ridículo, de egocéntrico, de irracional?
Cada uno de nosotros tiene su marca de fábrica, y “marca de fábrica” es el nombre de este juego llamado escribir…
Porque solo podrás escribir bien si recuperas tu marca de fábrica: es decir, si recuperas tu mundo. Solo podrás escribir bien si hablas de aquello que únicamente ves tú.
Ponte en paz con tu infancia, querido estudiante. Tus especialidades te necesitan.
Vuelve a jugar. ¿Qué esperas?
¡Vamos!
Ejercicio para hoy
Hoy vuelve a ejercitar tu capacidad de “salirte de ti”, que tanto placer puede darte. Obsérvate con atención, especialmente cuando estés solo o sola, en interiores o exteriores. Toma nota mentalmente de qué cosas suelen llamar tu atención. Trata de encontrar de qué se trata específicamente. ¿En qué tiendes a fijarte? ¿Qué eventos te atraen? ¿Qué imágenes, qué sonidos? ¿Cuáles son tus especialidades?
Consigna de escritura para hoy (tiempo: 8 minutos)
Escribe sin detenerte a partir de lo primero que se te ocurra hasta que se termine el tiempo. Completa la frase y continúa anotando todo lo que venga a tu mente:
Al parecer, tiendo a prestar atención a

Comentarios